viernes, 28 de agosto de 2009

Una muerte anunciada.

Camino por el sendero bajo una intensa lluvia, una piedra, dos piedras... giro a la izquierda, miro al frente, sigo hasta aquel árbol que bajo mi triste mirada, corta la más hermosa de las lunas que nunca he visto.

Empapado de agua, he cruzado este precioso valle, abriéndome paso entre todos los miedos que han rodeado una vida tan fugaz, como el susurro de una bala disparada.

Hace hoy diez años, comprendí el dolor y abracé la tristeza. Hice de esta última década un profundo mar de lágrimas. Tuve tiempo más que suficiente para quitarme de en medio, y sin embargo aquí me hallé, luchando por reencontrarme junto a ti... como en la vida.

Al otro lado sólo queda el abismo representado en este inmenso acantilado, el viento empuja, la vista se me enternece, divisar el fuerte mar chocando contra las rocas es lo más bello que nunca he visto... La brisa mezcla mi dulce llanto con las gotas de lluvia que caen de mi pelo, el viento deja de hacer fuerza, ha llegado el final, morir es de ley... Hasta siempre.

Cuenta la leyenda... morí aquel día, pero seguí viviendo.

domingo, 9 de agosto de 2009

Que una vida es una vida.

Hoy te has ido. Nadie sabe porque, pero ya no estás. Miro a la izquierda y no te encuentro, vuelvo la mirada y faltas tú. El cielo ya no luce, sus oscuras nubes presagian que va a llover, quizás... sólo es la triste expresión de quien desea llorar.

Hoy sólo queda tu recuerdo, y el de él, y el de aquel... y el de todos aquellos a los que la vida decidió poner fin. Descansen en paz.

jueves, 6 de agosto de 2009

Pasando de todo.

Y cansado de arrastrame hacia tu pared, aprovecho esta falsa calma para dejarme llevar. Mis principios no se cambian por nada, ideas, teorías, convicciones... todas ellas salidas de mi boca, no sin antes haber estado numeroso tiempo aprendiendo sobre el tema.

Harto de chocar contra la pared, hoy decido pasar de largo.

domingo, 2 de agosto de 2009

Tu no eres policía, tu eres un hijodeputa.

Y el señor de traje azul entró al parque, sobrado de arrogancia y chulería, arrasando con todo lo que había dentro de él. Cuarenta secuaces con cascos y porras le escoltaban. Perros furiosos al servicio del Estado.

- Señor agente no lo olvide, tu familia come gracias al sueldo que pagamos todos, ¿por qué no tratas a la gente con el debido respeto?

- Porque yo soy la ley y como tal, insulto, escupo, multo, pego, detengo y hasta encarcelo si me sale de los cojones. ¿Acaso algún ciudadano me va a decir algo?

- Señor agente, me ha costado 20 años decidir que aquellos que luchan en primera linea de batalla contra ustedes no son criminales. Que los criminales son ustedes, que nunca caminaréis por encima de la ley porque siempre habrá una serie de "locos" que saldrán a vuestro encuentro. Policía, eres la vergüenza de este país.