Abandonado, completamente alejado... De quien decía ser, de a quien debía acudir, malherido, malhumorado, mala gente o buena gente.
Caminante no hace camino, pero encuentra cobijo en su pobre despertar. Ladran, luego cabalgamos, hacia un futuro incierto donde no hay rendición, donde nada llega a tu corazón.
Triste mundo, cruel cruzada, sabia mirada que acompaña la luna con la voz de los felinos, que maúllan sin cesar, que caminan aunque sea a tu pesar.
No bajamos, no. No te reveles, no. No sufras, no llores, no vivas... Tranquilo, yo ya estoy muerto.
miércoles, 21 de enero de 2009
martes, 20 de enero de 2009
¡Que corra la voz!
La finalidad de todo ésto no la sé, tampoco porque lo hago, ni si el hacerlo me llevará a alguna parte. La verdad, no me importa. La vida transcurre entre felicidad efímera o triste agonía...
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